En el centro de la Provincia de La Pampa, Patagonia Argentina, a los 37° de latitud sur, existe una tierra de inspiración.
Un territorio casi virgen e inexplorada por miles de años, pero virtuoso y capaz de proteger algunos de los más sublimes encantos naturales. Tierra de maras, jabalíes y choiques que habitan los inconmensurables campos silvestres de La Reforma Vieja, rodeados de un entorno único de pasturas naturales y arbustales de jarilla, piquillín y alpataco.
Hace tiempo tierra de bravos ranqueles y mapuches, hoy es el lugar perfecto para que nuestros animales se desarrollen en un entorno auténtico, rozados por el vivo aire pampeano y dorados por el fuego intenso del sol patagónico.
Nuestra cabaña conjuga todos los elementos nativos de este lugar, atravesado por ocho kilómetros del mítico Río Salado-Chadileuvú que salpican las agrestes tierras pampeanas. Aquí se desarrollan nuestros animales, dotados de una infinita capacidad de adaptación, y una rusticidad única que sólo se ve contrariada por su cautivadora docilidad.
El constante asesoramiento y la implementación de herramientas innovadoras para la zona, nos han permitido trazar un planteo agropecuario que combina inteligentemente técnicas de aprovechamiento agrícola de los pastizales naturales en forma intensiva, pastoreos rotativos y el seguimiento constante de los rodeos, procurando mantener la máxima calidad sanitaria de nuestros animales.
Existe una alta racionalización de recursos con elementos propios adaptados a la zona, haciendo una juiciosa interpretación de los principios del Pastoreo Racional Voisin aplicados a las características del relieve; todo esto se ha combinado con otros mecanismos novedosos como la aguada portátil, lo que nos permite, mediante la utilización de alambrado eléctrico, dimensionar los lotes según la oferta de forraje de la fracción a comer y la cantidad de animales que compongan el rodeo. |